Migraña y cefalea, una pesadilla de la cual puedes despertar

Apareció en mi consulta el primer lunes de noviembre, los lunes eran su único día de descanso semanal. Sin saber en qué consistía la Terapia Neural, venía recomendada por una compañera de su entorno laboral, la cual tuvo un FENÓMENO EN SEGUNDOS1 cuando la traté. 

El peligro de cuando un paciente manifiesta un Fenómeno en segundos en la consulta, es que todos los demàs vienen buscando lo mismo y aunque no es raro que suceda, no es lo habitual. Estas grandes espectativas de resultados muchas veces pueden ser contraproducentes ya que si el paciente no se cura de inmediato no suele darse cuenta de los cambios positivos en su organismo.  

Aquel día me encontraba delante de una mujer que consultaba por migrañas crónicas desde hacia 30 años. Todo y que asociaba sus migrañas a un factor genético familiar, tanto su hermana como su madre también las padecían, en la paciente se iniciaron justo después de sufrir una fractura de tabique nasal como consecuencia de un accidente de tráfico acontecido a los 16 años. 

Sus migrañas siempre empezaban igual: un dolor opresivo constante a nivel cervical, luego occipital que se irradiaba hasta llegar al entrecejo para pasar a ser un dolor pulsátil con destellos luminosos (Migraña con aura) junto a fotofobia y sonofobia. Padecía de varias crisis semanales, todo y la medicación que tomaba, con un ingreso hospitalario al mes debido al dolor tan intenso. Explicaba que ya estaba harta de tanta medicación y más aun de la somnolencia que ésta le provocaba, motivo por el cual llevaba 2 días sin tomársela.

Durante el interrogatorio de la primera visita pude constatar que desde los 6 años la paciente padecía de Bruxismo (apretaba los dientes por la noche), de tal intensidad que llegó a fracturarse varias piezas dentales en la niñez (pieza dental nº11, 12, 21 y 22) y 4 piezas dentales más, años más tarde (pieza dental nº35, 36, 45 y 46). Para solventar tal hecho le colocaron 8 implantes dentales. Asimismo a lo largo de su vida sufrió 3 exodoncias (pieza dental nº18, 38 y 48) y a la exploración le faltaban 3 piezas dentales más (pieza dental nº26, 37 y 47). 

Delante de una exposición tan determinante, la paciente tenía bien claro el origen de sus dolores, dejé en un segundo plano el resto de su extenso historial médico a la expectativa de su evolución. Al fin y al cabo si tenemos en cuenta que el 70% de los CAMPOS INTERFERENTES o PERTURBADORES2 están localizados en la cabeza: dientes, amígdalas, sinusoides, oidos...junto con que la zona donde sufrió la fractura nasal ya estaba irritada con anterioridad (no olvidemos todas las fracturas dentales y posteriores implantes años antes de su accidente de tráfico) era lógico esperar una mejoría al tratar esa misma zona.   

Así lo hice. 

La primera visita pinché la zona de la boca y los ganglios esfenopalatinos buscando eliminar la sensibilización de las terminaciones nerviosas periféricas e interrumpir el estímulo irritativo causantes del dolor permitiendo así la temprana neurorregulación del territorio.  

La cité de nuevo en 3 semanas pero al final no nos volvimos a ver hasta pasados 35 días. El día de la segunda visita me explicó que sólo había presentado 2 episodios de migrañas fuertes los cuales, junto al tratamiento oral que se tomó, cedieron después de 24h. No ser si fué su manera de narrarlo o qué, pero en aquel momento entendí que de 2-3 episodios semanales iniciales había pasado sólo a padecer 2 a la semana, y en vez de durar un mínimo de 48h ahora se limitaban a las 24h. Parecía que su organismo había manifestado una pequeña respuesta positiva. Repetí el tratamiento en las mismas zonas añadiendo un pinchazo a nivel del plexo pélvico, pues tenía un importante historial ginecológico que, tal vez en su caso se tratase del verdadero campo interferente. 

La tercera visita tuvo lugar pasados 42 días. Sólo entrar en la consulta me comentó que desde la 2º vez que la traté no había presentado ninguna crisis de migrañas ni dolores de cabeza, el insomnio cedió e incluso se encontraba mucho más tranquila a pesar del gran estrés laboral de las últimas semanas. Aquellas palabras inicialmente me desconcertaron un poco, quise repasar con ella su evolución desde la primera vez que nos vimos. Fué entonces cuando me percaté que realmente la primera sesión fué muy efectiva. Además, en nuestro segundo encuentro, al repetir el tratamiento en el mismo lugar conseguimos ir eliminando la sensibilización de la zona y estaba claro que su área ginecológica también tenía un gran papel en todo este proceso. Motivo por el cual en esta tercera y, tal vez, última sesión repetí los mismos puntos de punción que en las sesiones anteriores ya que en Terapia Neural, la mejoría suele aumentar con la repetición, hasta llegar a la ausencia de los síntomas. A diferencia del tratamiento farmacológico, donde el organismo puede acabar por habituarse al fármaco siendo necesario cambiarlo o aumentar la dosis para lograr efectos parecidos, con la Terapia Neural la mejoría suele ser cada vez más duradera y los síntomas menos intensos, debido en parte a que se actúa sobre una zona del Sistema Nervioso Vegetativo (SNV) cada vez menos irritado. 

Había llegado el momento del alta médica pero la paciente la rechazó, temerosa que pudiera acontecer algún otro episodio de migraña en los días venideros. Al final no nos volvimos a ver pues las dos siguientes sesiones tuvieron lugar por whastapp anunciándome que no había tenido ningún nuevo dolor de cabeza y transcurridos 2 meses desde la última visita, aún asintomática, acordamos que me pediría nueva hora cuando la necesitara. Aún guardo su último escrito:  “Infinitamente gracias a ti que ahora mi vida es mucho mejor…gracias Montse”.

Aunque no todos los casos són tan espectaculares, sí es verdad que normalmente el paciente nota un cambio significativo en su dolencia hecho que le ayuda a llevar mejor su día a día.  

 

1 En 1940 Ferdinand Huneke puso el nombre de FÉNOMENO EN SEGUNDOS a la desaparición inmediata y mantenida de los síntomas provocados a distancia por un campo interferente, al inyectar procaína en él.

2 Dosch define el CAMPO INTERFERENTE O PERTURBADOR como un tejido crónicamente alterado (en permanente despolarización) que produce por vía neuronal afecciones y enfermedades a distancia.